Diabetes y estrés

¿Qué efectos puede tener el estrés en la diabetes?

Cuando tienes diabetes, demasiado estrés puede dificultar el control de tus niveles de azúcar en sangre. Las personas a menudo enfrentamos el estrés de manera que en el momento nos resulta reconfortante, pero a menudo estos comportamientos pueden entrar en conflicto con hábitos saludables que favorecen el control de la glucosa. Por ejemplo:

  • Comer en exceso o comer cuando no se tiene hambre
  • No practicar actividad física o estar menos activos
  • Pasar más tiempo viendo la televisión o usando las redes sociales

Tanto los retos de la vida cotidiana como los eventos importantes de la vida pueden causar estrés, incluyendo experiencias positivas y negativas. Algunos ejemplos son:

  • Educar a los/as hijos/as
  • Conducir hasta el trabajo
  • La pérdida de un ser querido
  • Comenzar en un nuevo trabajo

MANTENTE FÍSICAMENTE ACTIVO/A

Hacer actividad física puede reducir tu presión arterial y liberar químicos en tu cuerpo que ayudan a mejorar tu estado de ánimo. Para más información, ve al contenido sobre actividad física y ejercicio.

RESPIRA PROFUNDAMENTE

Encuentra una posición cómoda, respira lentamente por la nariz, usando tu diafragma (los músculos justo debajo de tus costillas), y luego exhala lentamente por la boca.

LOGRA UN BUEN DESCANSO

Asegúrate de dormir lo suficiente; la mayoría de las personas necesitan 7-8 horas. Si tienes problemas para dormir o a menudo te sientes somnoliento durante el día, habla con tu médico de cabecera. Consulta el contenido sobre sueño saludable para más información.

RÍE

Busca momentos para reír, relajarte y disfrutar. Los estudios muestran que la risa puede reducir la presión arterial y liberar sustancias químicas que mejoran tu estado de ánimo.

TÓMATE TIEMPO PARA TI

Prioriza tus necesidades cuando puedas. No dudes en pedir ayuda y siéntete cómodo/a diciendo no cuando sea necesario.

RELÁJATE

La relajación puede ayudar a ralentizar tu ritmo cardíaco, reducir la velocidad de la respiración y bajar la presión arterial. Actividades como escuchar música, meditar, rezar, hacer yoga o leer son excelentes maneras de desconectar.

Si estás teniendo dificultades para manejar tu estrés, habla con tu médico de cabecera. Él/ella puede darte una referencia a un psicólogo u otro profesional de salud mental que pueda ayudarte.