Cuando éramos niños, tener una rutina ayudaba a dormir a una hora determinada. Acuéstate y despiértate a la misma hora todos los días, incluidos los fines de semana.
CREAR UN AMBIENTE TRANQUILO
Asegúrate de que tu habitación está a la temperatura adecuada, oscura y tranquila. Aromas agradables como la lavanda y el geranio también pueden ayudar a crear un ambiente calmante.
PRESTA ATENCIÓN A CUÁNDO Y QUÉ COMES Y BEBES
Evita las cenas tardías
Beber café u otras bebidas con cafeína por la tarde puede afectar el sueño. Evítalas durante el día cuando puede ser un obstáculo para conciliar el sueño.
MANTENTE EN FORMA Y ACTIVO
El ejercicio regular es excelente para el sueño. Ten cuidado de evitar ejercicios vigorosos cerca de la hora de dormir, puede dificultar el inicio del sueño. Pero si piensas que esto no es un problema para ti, entonces probablemente no haya necesidad de cambiar.
ANTES DE IR A LA CAMA, TOMA UN TIEMPO PARA RELAJARTE
Tómate un baño caliente, lee un libro o escucha música relajante. Además, intenta resolver tus preocupaciones o inquietudes antes de acostarte; para algunas personas, escribir una lista de tareas puede ayudar a liberar su mente.
Si no te duermes en unos 20 minutos, sal de tu dormitorio y haz algo relajante en una luz tenue. Otras opciones incluyen la meditación, pruébalo tú mismo buscando una meditación para dormir que te guste en este enlace.
EVITA DISPOSITIVOS MÓVILES EN LA HORA ANTES DE ACOSTARTE
Intenta desconectar tu tableta, teléfono móvil y ordenador una hora antes de irte a dormir. Estos emiten una luz azul que puede suprimir nuestra producción natural de melatonina, la hormona del sueño.
Si alguno de estosconsejos no tefunciona, se ha demostrado que la terapiacognitivo-conductualayuda a las personas con diabetes a dormir. ¡Encuentra un especialistaentuárea y pruébalo!